Nada te
garantiza que después de una relación tormentosa y cruel, tendrás la mejor relación
de tu vida, más aún si sólo pasaron un par de meses entre una y otra… no
tuviste tiempo de sanarte y aún permanecen abiertas las heridas anteriores. Las
dudas e inseguridades se mantienen ahí, intactas, esperando atacar nuevamente,
porque no aprendieron a quedarse ocultas o desaparecer. Entraste a un infierno
peor, interno, silencioso, más doloroso que el anterior.
Creí que
esta vez todo sería diferente. Éramos dos personas heridas por la vida, por el
amor, que esperábamos encontrar a nuestro complemento para cumplir nuestros
sueños. Pero no.
Las diferencias
comienzan a notarse al poco tiempo, ¿O quizás nos apresuramos mucho en todo lo
que sentimos y prometimos? No lo sé. Lo único que se con certeza es que de esto
nadie saldrá ileso, que las heridas serán el doble peor… Las diferencias no
siempre son buenas, hay diferencias que se complementan una con la otra, pero
hay diferencias que también separan.
No quiero
pensar que fue un error, aunque bien en ocasiones llego a pensar que lo es, me
cuestiono todo, el amor, el momento, la vida completa. Quizás esto no debió
pasar, o al menos no todavía. Todo ya es monotonía, aburrimiento, lamentos,
discusiones, reproches.
Los sueños van marcha atrás, al escondite
donde permanecieron tantos años a la espera de quien los rescatara. Esta vez
nadie los rescato, simplemente salieron por voluntad propia al encuentro de
quien los pudiera hacer realidad. Pero no había nadie. Salieron a la intemperie
y terminaron heridos, más que antes. La única solución es volverlos a encerrar,
eternamente, porque ya no hay ganas, ni tiempo, ni energía para esperar que los
rescaten.
La soledad
siempre ha sido mi compañera, mi mejor amiga y la única forma que tengo para
sentirme bien, completa. Aunque suene contradictorio, sola es como mejor me
logro alinear conmigo misma y sentirme completa y plena. No hay nada que me
falte teniéndome a mí misma. Si hay algo con lo que me complemento es con la
escritura, expresar lo que siento sabiendo que nadie lo leerá, acompañada de audífonos
y música española… la mejor combinación en momentos de dolor.
Así es
mucho mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario