13/8/11

¿Amistad o Costumbre?


Despertar un día, después de muchos sola, darte cuenta de que no tienes mensajes en el celular, ni llamadas perdidas o algún tipo de señal, algo que te diga que tus amigos necesitan saber de ti ¿Cuánto ha pasado ya? ¿Un mes… dos meses… o mas? Las personas que eran las más importantes para ti, tus mejores amigos, esa gente en la que primero pensabas al salir, al organizar un viaje, quienes tu considerabas hasta para un almuerzo familiar, quienes eran como tus hermanos, mas de diez años de amistad, esas personas ya no están, no te escriben ni un ‘hola’ y es entonces, cuando te das cuenta de que esto no sucedió de un día para otro, sino que desde hace mucho tiempo que ellos no estaban ahí, se habían ido, pero tu instinto natural de evadir la realidad, de no ver lo sola que estas, hasta que ya es demasiado tarde, te obligaron a no ver, te cegaron y te hicieron creer que algún día volverían, que te llamarían para alguna salida. Tu instinto de encontrarle respuesta a todo, te hacia pensar ‘Están ocupados, no tienen tiempo para salir’, pero ver, que si lo hacen, entre ellos, solos, sin la mas minima intención de considerarte a ti, es otro mas de los muchos choques con la realidad, crudos, dolorosos.
Es cuando empiezas a buscar respuestas reales, verdaderas, una respuesta concreta de ¿Qué paso? ¿Qué hice? Empiezas a analizar todo, a recordar lo ultimo que les dijiste, buscar lo hiriente, las malas palabras que usaste, algo que los haya herido, que los haya ofendido y que los haya hecho alejarse de ti.
Pero, mientras tu te das una y mil vueltas para buscar la respuesta ¿Sabes lo que realmente piensan ellos? ‘No, yo no me caliento la cabeza con nadie!’ Pero es que como ellos tienen más amigos, mejores amigos, gente que conocen hace un par de años, un par de meses, gente con la que creen haber compartido todo, no se preocupan por perder a un simple amigo, a un viejo amigo que conocen hace más de 10 años.
Es ahí, después de analizar la situación, de analizar lo que realmente ocurre, cuando la verdad empieza a doler, ¿Cuántas veces dejaste de lado invitaciones de otras personas, por estar con ellos? Dejaste de lado asuntos importantes, por correr a la casa de una de tus amigas porque acababan de terminar con un novio; ofreciste tu hombro, para que llorara en él y secaste sus lagrimas; evitaste a otras personas, para no dejar de lado a ‘tus verdaderos amigos’; te negaste a recibir visitas de otras personas que realmente te consideran su amiga, porque ‘ellos podían llegar en cualquier momento’, pero jamás llegaron, porque, jamás pensaron en agradecerte todo lo que hiciste.
Entonces, te cae la ultima pregunta, la que te queda dando vueltas en la cabeza de ahora en adelante: Lo que los hacia salir juntos, reírse, compartir, disfrutar… ¿Era realmente amistad, o era simple costumbre?

9/5/11

Un cruel destino (Parte Final)

Cuando llego el día, prepare un pastel delicioso, puse mucha dedicación en el, para que quedara perfecto. Al terminarlo, me arregle un poco, y me dirigí a la casa de mi novio. Durante todo el camino pensé en como darle la noticia, llevaba todo preparado… Al llegar, vi que la puerta estaba entreabierta, así que entre sin pensarlo dos veces, no se veía nadie en la casa, así que supuse que podía estar durmiendo, deje el pastel sobre la mesa, y fui a verlo a su habitación. Al entrar me lleve una gran sorpresa… estaba mi novio, engañándome, ¡Con mi mejor amiga! Ellos no me sintieron entrar y yo quede impresionada al ver tal escena… grite fuertemente su nombre… y reaccionaron, se separaron, ella se cubrió, y el intento darme explicaciones. Yo no quise oír nada, Salí corriendo del lugar, lo más lejos posible, no quería verlos ni oírlos, ni nada.
Corrí y corrí, no pude entender como mi mejor amiga, la que me acompaño al hospital, la que estaba conmigo al momento de saber que estaba embarazada, me había traicionado de esa forma, y el.. que en menos de tres semanas se casaba conmigo, el, que decía amarme tanto, ser fiel, no tener ojos para nadie mas que para mi, me engañaba de esa forma… con mi mejor amiga. Las lagrimas caían por mis ojos… sentía como mi corazón se destrozaba, me sentía sola, vacía, traicionada de la peor forma, y con las peores personas que me podían traicionar… Las personas en las que yo mas confiaba, a las que mas respeto les tenia… era imposible de entender ¿Hace cuanto lo hacían? ¿Por qué?... ¿Por qué a mi?... ¿Por qué ahora?
Nada era claro para mi, no deje de correr, pensaba en mi hijo, que haría con mi vida, como seria mi vida ahora, que estaba sola, sin amiga, sin novio, sin nada.
Llegue a un callejón donde estaban construyendo un pequeño departamento, la construcción no era firme había escombros por todos lados… y los trabajadores los subían y bajaban a cada rato… Llegue donde ellos estaban… no podía correr mas, así que me detuve a descansar. De pronto, siento que alguien grita ‘¡Cuidado!’ Mire hacia arriba y lo único que alcance a ver, fue un gran escombro cayendo sobre mi, no recuerdo nada mas, perdí el conocimiento creo que por mucho tiempo. Al despertar, estaba en el hospital y a mi lado, estaba mi novio, bueno ahí, ya era ex novio, en ese momento no recordaba nada, le pregunte que había ocurrido… el me contó que me encontró en el callejón malherida, sangrando, en el suelo con una pared de cemento encima y me llevo lo mas rápido que pudo al hospital y estuve inconciente 5 días. Ahí recordé todo, y dolida le grite que se fuera de ahí.

- ¡Lárgate!, no quiero verte, no tienes nada que hacer aquí, ¡Te Odio!
- Amor, ¿Por qué no me contaste que estabas esperando un hijo mío?
- A eso iba a tu casa, cuando te encontré… ¡Con mi mejor amiga! ¡Pero ya que importa, déjame sola con mi hijo, lo criare sola, no mereces ser padre, mucho menos de mi niño!
- Amor… hay un problema…
- ¡El único problema aquí eres tú! Y no me llames mi amor…
- Entiende las cosas no están bien con nuestro hijo…
- ¿Qué le paso a mi hijo? ¿Está bien?
- No… es que… el escombro que cayo sobre ti, te golpeo de tal manera que… lo perdiste… y eso no es todo… nunca mas podrás tener hijos…
- ¡No!... ¡Me estas mintiendo!... no puede ser… mi hijo no… ¡¡¡Nooo!!! Todo esto es tú culpa, ¡tu y tus mentiras! ¡Para que querías casarte conmigo si me estabas engañando!... ¿¡Por que me hiciste esto!?... ¿por que?…

Me desespere, me desconecte de todas las maquinas… me baje de la cama… el me intento detener pero yo lo golpeaba, estaba tan fuera de control… Por su culpa, sus mentiras, engaños, traición, perdí a mi hijo, mi único motivo para vivir en esas condiciones… Estaba vacía, seca, sola… completamente sola… Intente lanzarme por la ventana, pero un grupo de enfermeras y doctores entraron, me sedaron y me dormí. Desperté al día siguiente, el día que debía ser mi boda… Aún estaba mi novio ahí, tuve otro ataque de histeria y volvieron a sedarme… Ya no podía despertar sin volverme loca, no comía, no hablaba, mi mirada estaba hacia la nada… Oía como los doctores decía que ya no tenia vuelta, que jamás volvería a ser la misma y que debían internarme en un hospital psiquiátrico.
Mis padres habían muerto hace dos años y mi novio no fue capaz de cuidarme solo, el quería seguir con mi amiga, siempre estuve segura de eso, fue por eso que aceptó internarme en el hospital psiquiátrico.
Aquí estoy ahora, llevo dos años encerrada, decidida a morir en cualquier momento, cuando Dios por fin lo disponga…
Mi novio se caso con mi amiga, hace un año… ¿Cómo lo se?... vienen a verme cada fin de semana… yo me hago la distraída… y los escucho conversar… me cuentan todo, creyendo que no los escucho o que no les pongo atención. Tienen 3 hijos, son felices, se besan en mi cara y dicen agradecerme el estar enferma, para haberse podido casar ellos… Ya no me causa tristeza decir esto, estoy acostumbrada, no siento dolor de ningún tipo… los tratamientos aquí me lo quitaron, estoy vacía, soy un ser muerto en vida…
Solo deseo que Dios no tarde demasiado, quiero conocer a mi hijo… se que en el Cielo esta esperándome, mi angelito, mi vida…. Mi única razón por la que aún despierto.


Fin

7/5/11

Un cruel destino (Parte I)

Jamás imagine… que al querer darle una sorpresa a una persona tan querida para mi… iba a descubrir algo tan terrible que se hacia a mi espalda…
Un día, al despertar, ya no me sentía como antes, sentía que algo en mi había cambiado, que ya no era la niña que solía ser, pero no era tanto un cambio psicológico, sino mas bien físico… Además, desde hace unos días atrás, no me encontraba bien de salud, pero no le toma mayor importancia.
Llevaba una relación hace cuatro años, con una persona que jamás creí que llegaría a querer tanto… era muy feliz, teníamos una vida juntos casi formada, con planes de matrimonio… de hecho, nos casaríamos dentro de dos meses… Todo con el había sido tan especial, cada día nos uníamos mas, cada situación nos fortalecía como pareja… nada parecía separarnos… pero jamás imagine lo que ocurría de verdad.
Los días pasaban y mi malestar aún continuaba… Por un momento pensé que podía ser el cansancio por los preparativos de mi matrimonio pero aún así, esto no era común en mi, así que le pedí a mi mejor amiga, que me acompañara al medico. Al día siguiente fuimos, me atendieron, y me mandaron a hacer un par de exámenes para saber lo que ocurría. Unos días después, cuando solo faltaba un mes para mi matrimonio, fui con mi amiga, a retirarlos, el doctor los analizo… y me dio una excelente noticia… ¡Estaba embarazada!
Me sentí demasiado feliz… no era algo que tenia planeado, pero era la noticia mas hermosa que había recibido en años… mi novio estaría feliz, nos amaríamos aún mas, ahora algo mas hermoso nos unía… un hijo. La idea de ser madre aún no pasaba por mi cabeza, pero al recibirla una serie de planes se vinieron a mi cabeza, formar por fin mi linda familia, con la persona que mas amaba… bueno, en realidad las dos personas que mas amaba. No soy capaz de explicar con palabras la felicidad que sentí en ese momento, no grite de alegría, solo porque mi amiga me ayudo a contenerme, pero si hubiese dependido de mi, hubiese corrido por el hospital gritándole a medio mundo que era la mujer mas feliz que existía en la tierra.
Nos retiramos del lugar y en el camino fui pensando en como darle la noticia a mi novio, no tenia idea de cómo reaccionaria, pero de seguro iba a estar tan feliz como yo. El, de hace un tiempo atrás que quería tener un hijo, no sabia por que con tanta urgencia, pero yo quise esperar hasta después de casarnos, para estabilizarnos mas… pero las cosas se dieron antes, y estaba feliz de que así fuera.
De la felicidad que sentía, todas mis ideas se volaban… así que mi amiga me dijo que le diera una sorpresa y ahí le dijera la gran noticia. Yo no tenia mejores ideas, así que acepte. Durante una semana, actué normal frente a el, me desmaye en un par de ocasiones, pero le dije que solo era el cansancio por los preparativos del matrimonio. El no notó nada, pude guardar el secreto a la perfección. Mi amiga por otro lado, me ayudo a prepararle la sorpresa, para decirle de nuestro hijo que venia en camino. Estaba muy entusiasmada con esto, solo quedaban 3 semanas para casarme con el y en dos días mas, le contaría lo que ocurría.

5/5/11

Amor Inesperado (Parte Final)

Vi como su mirada cambiaba… se ponía mas triste… una lágrima cayó de sus ojos. Me di cuenta que fui muy cruel, él solo me había besado, porque sentía algo por mi, intenté disculparme, pero él ya había salido corriendo del lugar. Lo seguí, pero corría tan rápido que no pude alcanzarlo, se acercó a una calle donde pasaban autos a mucha velocidad, y cruzó sin darse cuenta. Yo grité lo más fuerte que pude, pero no me alcanzó a oír.

- ¡Cuidado Leoneeeeel!

Todo paso en una fracción de segundo, un camión que venía a gran velocidad, lo arrolló frente a mis ojos… su sangre saltó a mi cara y quede estupefacta, no reaccione. Vi, frente a mí, como el joven que había logrado hacerme feliz durante unos días, el joven con el que volvía a creer en la felicidad, se desangraba y su sangre llegaba a mis pies. Me lancé a su cuerpo a llorar, él no reaccionaba, no tenia pulso, nadie se acercó, hasta que llegó la ambulancia y se lo llevaron, no supe que hacer, corrí y corrí lejos, llorando de pena, de arrepentimiento, le dije que lo odiaba sin ser así, lo golpee por besarme, cuando en realidad, yo también quería besarlo. Murió con la idea de que yo lo odiaba… y eso jamás me lo he perdonado.
Durante mucho tiempo, estuve encerrada en mi casa, no tuve el valor de ir a su funeral, no hablaba con nadie, pero iba cada jueves, a dejarle flores al cementerio, me sentía responsable de su muerte… eso me pesaba y hasta el día de hoy, me pesa.
Han pasado cinco años desde su muerte, tengo 24 años y aún lloro al recordarlo, lo quise mucho, pero por cobardía, no se lo dije en el momento adecuado. No he terminado con mi novio, de hecho, hoy es el día de mi matrimonio, no estoy feliz como debería, nuestras peleas siguieron, pero no fui capaz de rechazar su propuesta de matrimonio, y ahora, antes de irme a la iglesia quise escribir esta historia e ir al cementerio a dejarla junto con el ultimo ramo de flores, a la tumba de Leonel. Ya es hora de borrar recuerdos antiguos y continuar mi vida, Tendré un hijo con mi novio y su nombre, sin duda, será Leonel.

Fin

4/5/11

Amor Inesperado (Parte II)

No sabía que había una botella en el suelo, tropecé y caí, provocando que él, cayera sobre mí. Creo que me golpee la cabeza, porque perdí el conocimiento por al menos cinco minutos, al despertar vi un rostro conocido, sonriéndome con ternura. Como aún estaba aturdida, no lo reconocí, segundos después, me di cuenta de que era el joven con el que había estado conversando hace un rato atrás, me senté y le respondí esa sonrisa… le pregunte por qué me había encerrado con él.

- Porque quería sorprenderte –respondió con carisma
- No fue muy buena la sorpresa –le dije
- ¿Y como te sientes?
- Mucho mejor, ahora me duele la cabeza
- No vuelvas a tomar, no hace bien
- Es que necesitaba olvidar
- Olvidar… ¿Qué?
- Penas de amor
- ¿Estas enamorada?
- Del hombre mas imbécil que he conocido…
- Lo lamento mucho…

Le conté toda mi historia con él, lo que me agobiaba, lo que me hacía sufrir, me escuchó atentamente, me ofreció su ayuda, su apoyo y su amistad.

- No puedo creer que ese imbécil le haga tanto daño a una joven tan linda como tu –dijo él
- No lo se, solo se que lo quiero mucho, pero me estoy cansando de su forma de ser.
- ¿Por qué no terminas con él? Valórate mas… hay muchos jóvenes que quisieran estar contigo hacerte feliz…
- Ya no hay joven que quiera estar con alguien como yo…
- No digas eso, a mi me gustaría estar contigo…
- ¿¡Como se te ocurre!? –dije furiosa
- Es la verdad…
- No digas eso ¡Nunca mas!

Salí enojada del baño, no se, se me hizo un nudo en la garganta del solo hecho de imaginarme con otra persona. Corrí al jardín a tomar aire, en eso llego Estrella a preguntar el motivo de mi ausencia. Le explique todo, incluso lo de Leonel, me dijo que ese joven era un buen chico, ella lo conocía desde su infancia, que sabia como es y dijo que él me haría muy feliz. No supe que contestar, en el fondo ella sabia lo que decía, y yo sabia, que ella tenia razón.
Seguí disfrutando con mis amigas, ignorando a Leonel. El por su parte no se me cerco en toda la noche. Momento después, me dio sueño, y me fui a dormir a la habitación de Estrella. Al día siguiente me fui a mi casa temprano y nunca mas volví a saber de Leonel, le pedí a Estrella que no lo nombrara nuca mas, reconozco que me hizo sentir mariposas en el estomago, por eso, no quería saber de él, tenía miedo de que me gustara como algo mas…
Días después, cuando todo lo ocurrido estaba casi olvidado, y volvía a mi rutina junto a mi novio, mientras estaba en mi casa, sonó mi teléfono, lo tomé y contesté, era Leonel… se disculpó por lo que me había dicho en la fiesta, dijo que entendía mi enojo, pero que olvidara lo ocurrido, para que no me causara problemas. Dijo también, que le había pedido mi número a Estrella para juntarse conmigo, decía extrañarme. Yo no tenia nada que hacer, y el enojo se me había pasado, así que a día siguiente nos juntamos y fuimos a un parque de diversiones, él me invitó, me llevó a comer, pasamos una tarde perfecta, hace mucho tiempo que no me divertía tanto. Nos seguimos juntando, muchas veces, íbamos a distintos lugares y rápidamente creamos un vínculo de amistad muy hermoso, cada día nos uníamos mas y yo, sin quererlo comencé a sentir algo especial por él, tenia miedo, yo aún estaba con mi novio y el engaño, era algo que jamás haría.
Un día jueves, mientras caminábamos por una plaza llena de flores, de muchos colores, él me tomó la mano y me acercó hacia su pecho, quedamos frente a frente… no reaccione, quedé en blanco, no moví ni un dedo. El, acercaba su cara a la mía cada vez mas… me besó la mejilla y yo me sonroje.

- No temas Esperanza, yo te quiero…-dijo tiernamente

Yo no le respondí nada, seguía sin reaccionar. De pronto, acercó sus labios a los míos, y me dio un dulce beso, al que yo no sabia si responder. Solo se que sentí un cosquilleo aún mas intenso en mi estómago, sentía como lo quería mucho, como me gustaba estar con él, como era feliz estando junto a él, volvía a sentirme tranquila, querida, respetada, amada… pero aún así, no podía olvidar que yo aún seguía junto a mi novio y no quería engañarlo. Así que lo empujé hacia atrás y enojada, le di una fuerte bofetada.

- ¿Qué crees que haces, idiota? -dije con un tono terrible
- Pensé que querías que lo hiciera… -dijo el con tristeza
- ¿Cómo voy a querer que me beses? ¡Tengo novio!...
- Pero no eres feliz… Esperanza… déjalo por mí, yo te quiero, yo te haré feliz…
- Eres igual a todos, no te creo nada
- No te lo prometeré, porque prefiero demostrártelo… te haré feliz, me gustas, te quiero, ¡Demasiado!
- ¡No lo vuelvas a decir!... ¡Yo amo a mi novio y nadie nos va a separar!... ¡Vete! ¡No quiero verte mas!...
- Esperanza…
- ¡Te detesto! Yo te di mi amistad… ¿Y tu? Te aprovechas de eso… Te odio Leonel…

3/5/11

Amor Inesperado (Parte I)

Me sentía cansada, ya no podía aguantar mas la tristeza que mi novio me hacia sentir, me rechazaba cada día, ya no era el joven risueño del que me enamore… mi corazón cada día se desesperaba mas y mas. A pesar de hablarlo con el, las cosas no cambiaban en nada, llevábamos casi tres años juntos y cada vez la relación se desgastaba, nos veíamos una vez a la semana y cuando llegaba el día, solo discutíamos.
Mis amigas estaban al tanto de esto, todos los días intentaban animarme de alguna forma, pero nada conseguían, me sumía en la depresión poco a poco.
Un día 20 de febrero, para el cumpleaños de mi mejor amiga, Estrella, hicieron una gran fiesta y me invitaron, decían que irían más amigos de ellas, para que los conociera e intentara olvidar lo que ocurría con mi novio.
Al principio no quería ir, prefería quedarme en casa, pintando, como siempre lo hacia, pero ellas idearon un plan para que yo asistiera: me pidieron que las acompañara a la casa de mi amiga para ver películas, al llegar ahí, ya estaba la fiesta comenzando, así que, no tuve otra salida que quedarme. Además, de seguro que mi novio estaba también en una fiesta, con sus amigos, como siempre, y lo peor, de seguro engañándome.
Compartí con todos los invitados, me sentí bien, los amigos de mis amigas eran entretenidos y logre olvidarme de mis problemas por un momento, incluso tome un poco de trago, cosa que nunca antes había hecho y como no estaba acostumbrada y no me modere, pronto me sentí mareada.
Estuve sentada un momento y a mi lado llegó un joven muy guapo, que minutos antes no dejaba de mirarme, por lo que me incomodaba

- Hola-dijo él
- Hola…-dije yo, con voz extraña
- Veo que tomaste demasiado
- Si, no estoy acostumbrada
- Me imagino, te ves tan buena persona…
- Gracias
- ¿Cuál es tu nombre?
- Esperanza… ¿y el tuyo?

No alcanzó a responderme, sentí una náusea terrible y fui corriendo al baño, no prendí la luz, iba muy apurada, me mojé la cara, descansé ahí un poco hasta que se me pasó el mareo. Iba saliendo del baño, cuando sentí un ruido tras la puerta, no me importó, creí que era alguna de mis amigas que había entrado a la pieza de Estrella.
Abrí la puerta, no veía nada, estaba todo muy oscuro, pero entre esa profunda oscuridad distinguí una silueta que se acercaba silenciosamente, me tapó la boca y me llevó con suavidad hacia atrás, retrocedí hasta entrar al baño nuevamente, y esa persona, murmurando, me dijo:

- Mi nombre es Leonel…

2/5/11

Choque con la realidad



¡Que difícil es ver como mi vida ya no es la misma! Que no soy aquella niña que solía ser, esa niña que erraba pero podía volver a levantarse, que aun tenia tiempo para remendar sus errores, aquella niña que aun tenia permitido soñar con el príncipe azul, o que algún día llegara un hada madrina a concederme ser la princesa del mas hermoso de los cuentos. Que lastima tener que ver lo malo de la vida, tan de golpe, tan seguido.
Es doloroso sentirse en penumbras, en oscuridad en soledad, sentir como, inconcientemente me restriegan en la cara mis errores, lo imperfecta que soy, lo fracasada, lo mal hija, la basura en la que he convertido mi vida, cuanto he arruinado mi futuro…
Daría todo por volver a ser la niña de 15 años, que aun pensaba inocentemente y que no cometía tantos errores ni tan graves.
Duele cada día mas, levantarme, ver la cara de desilusión de mis padres, aunque lo nieguen, aunque digan que están orgullosos de mi, se que no, lo siento en el corazón, están decepcionados, no soy nada, no soy la que ellos soñaban, no llevo la vida que ellos planearon para mi.
Cada día se me hace mas difícil despertar, abro los ojos y deseo no haberlo hecho, deseo morir a la noche siguiente o al menos ver una luz que me guíe para ser la persona que ellos quieren, cambiar, ser diferente, enorgullecerlos de verdad, que sonrían al acordarse de mi, que me recuerden por ser ejemplar, inteligente, alguien en la vida.
Cada día las ganas de vivir disminuyen y las de morir aumentan, no poder hacer nada, mas me desespera, no poder tomar un cuchillo y acabar con esto, tener que estar obligada a vivir, no por mi sino por alguien mas. No vivo por gusto, vivo por obligación. Pero ¿de que importa? ¿A alguien realmente le importa? Me ven llorar y solo creen que es una mas de mis estupideces, que lloro por tonteras no tienen idea lo que siento dentro. ¿Es necesario que un medico me diagnostique enferma, para que me crean o al menos para que lo tengan en cuenta? Para que entiendan que cuando me ven triste, no es por sueño, sino por dolor.
¿De algo sirve escribir todo esto? La verdad, no, solo me sirve de desahogo porque ya mañana volveré a sonreírle a todo el mundo, tapando las heridas con una sonrisa, de esas falsas, que acostumbro a tener. Mañana todo será como si no hubiera pasado y no porque se haya solucionado sino porque nadie quiere afrontar la realidad: que tienen una hija enferma de la cabeza.

Noche de Ensueño (Parte II)

En ese momento, gracias a Aarón, me volví a sentir viva… sentí como se volvía a formar una esperanza en mi corazón, una luz que volvió a brillar en mi camino… que me hizo tener ganas de luchar, de despertar al día siguiente… tomé mi brazalete favorito, se lo di y lo abracé… y creo que me quede dormida, porque no desperté hasta el día siguiente… cuando ya eran las dos de la tarde… y debía arreglarme para volver a salir con mis amigos… y volver a verlo.
Me cambie de ropa, comí algo y salí rumbo al lugar de encuentro con mis amigos, pensaba si lo ocurrido la noche anterior había sido solo un sueño… o había sido realidad, pero sea como fuere, me sentía animada y quería llegar para divertirme. Al llegar allá, Aarón ya estaba, me saludó normalmente, como si nada hubiera pasado, me pregunto cómo estaba, a lo que yo respondí que estaba mejor que la noche anterior… el se vio desentendido… y me hizo dudar de lo que había sucedido…

- ¿Mejor? ¿Qué te había pasado Sole? –pregunto normalmente
- ¿Cómo dices? … pero si tu me visitaste anoche… -respondí confundida
- ¿Qué? Imposible, yo estaba en mi casa… me quede con un familiar conversando toda la noche
- …¡Ah!... –dije extrañada- creo que me confundí, me duele la cabeza, lo siento.

Al parecer todo lo había imaginado, aquella noche tan esperanzadora, aquella conversación reconfortante, ¿solo fueron un sueño? … Era todo tan confuso… pero preferí disimular, seguir como si nada, convenciéndome a mi misma que todo lo había soñado, pero, aunque fuera o no sueño, algo quiso decir… lo que me hizo sentir ganas de recomenzar, de seguir adelante, de renacer como persona, aunque no quería terminar la relación con Maximiliano, quería evitar que su desvaloración hacia mi no me afectara.
Se hizo tarde, y yo ya debía irme… me despedí de todos mis amigos y cuando me disponía a despedirme de Aarón, se ofreció a acompañarme

- No te iras sola… te acompañaré ¿Puedo? –pregunto con una sonrisa radiante
- … ¿Qué?... emm… Claro que si… Vamos –dije confundida
- Vamos.

Durante el camino solo hablamos cosas sobre la reunión. Comenzó a hacer frío y mi cuerpo empezó a temblar, a pesar de que quería disimularlo para que Aarón no lo notara, él se dio cuenta y me ofreció su abrigo y luego me abrazó. Me sentí muy nerviosa, incluso me sonroje lo que también no tardó en descubrir.

- ¿Por qué te sonrojas?
- No lo se, no es nada, no te preocupes.
- Ya lo sabes, te conozco…

Esa era la misma frase que utilizó la noche anterior, entonces ¿qué ocurría?... ¿había sido un sueño o no? Cada vez me sentía mas confundida.
Llegamos a la parada del autobús… me despedí de él con un fuerte abrazo y le devolví su abrigo, me subí y me ubiqué junto a la ventana para mirarlo. El autobús encendió el motor y lo miré nuevamente para hacerle señales de despedida con mi mano, pero al mirarlo, note que descubría su brazo, con el fin de mostrarme algo… mire atentamente lo que hacía… Levantó la mirada y levantó su brazo… ¿qué era lo que me mostraba?... lo mire, y… ¡era mi brazalete! Yo impresionada lo miré a la cara… y me murmuró un dulce ‘Te quiero’ acompañado de una tierna sonrisa. Ahí por fin entendí que lo que viví la noche anterior… no fue un sueño… sino la realidad, una feliz realidad, debo ser feliz, debo luchar por vivir, debo dejar lo que me hace daño, para darle la bienvenida a lo que me hace realmente bien, el amor de Aarón.




Fin


1/5/11

Noche de Ensueño (Parte I)

Me sentía muy cansada ya me iba adormir, el día no había sido bueno, aún me dolía recordar muchas cosas, como aquel triste engaño, mi novio con otra chica, aún no lo podía superar, a pesar de perdonarlo, ver fotografías de él y yo antes de lo sucedido, me hacía llorar sin parar. Antes de acostarme quise ver esas fotografías y como todas las veces, comencé a llorar, a recordar y a preguntarme por que no lo deje y seguí mi vida, por que no escogí a ese joven que me hace tan feliz, al que nuevamente vi esta tarde, con quien compartí lindos momentos, momentos que me hicieron volver a sentir esa sensación de cariño especial hacia él, recordé nuestras cálidas tardes caminando juntos por las calles de la cuidad y que al final de cada día, él me besaba, a pesar de saber que sin duda, en mi casa, estaría esperándome mi novio. Sentí que lo quería demasiado nuevamente, que ese amor nunca murió, pero el ya compartía su vida con otra chica.
Después de tanto llorar, me dormí sobre las fotografías, sin siquiera cambiarme de ropa y aproximadamente a las cuatro de la mañana, sentí que golpearon la ventana de mi balcón, entre dormida abrí la cortina para ver quien era… y era él, el joven que realmente merece mi cariño, el joven al que vi esa tarde, Aarón. Le abrí la ventana y lo invité a pasar, ya que afuera hacía demasiado frío y la lluvia caía como si el mundo se fuera a terminar.

- Entra- le dije
- Muchas gracias Soledad -respondió él
- Que haces aquí a esta hora y con este frío? –pregunté
- Quería verte –dijo el con una gran sonrisa
- ¿Verme, por que? – pregunté
- Para conversar, ya que esta tarde en la reunión no pude quedarme a solas contigo.
- Ah… OK, siéntate sobre el sofá ¿Quieres algo?
- No, muchas gracias *tomó las fotografías* ¿Estabas sufriendo nuevamente?
- No… solo… las veía…
- ¿Cómo estas?
- Bien… ¿y tu?
- No, enserio. ¿Cómo estas?
- Ya lo dije, bien
- Mírame a los ojos -tomándome las manos- ¿Por qué me mientes? Yo te conozco lo suficiente como para decirte que no estas bien.
- Aarón… yo…
- Sole, tu eras distinta…
- No es así, yo siempre he sido igual…
- Eso es falso Sole… cuando yo te conocí, tu mirada era distinta, si bien, no eras feliz junto a Maximiliano, sufrías cada día, cada noche, aun así, tu mirada era distinta, tenía una esperanza de ser feliz, una luz que brillaba por si sola… había alegría en tu interior…
- Aarón…
- Shh -Me selló los labios con su mano- no digas nada, solo escúchame, vine a aconsejarte, a decirte lo que siempre quise decirte, lo que tú jamás quisiste oír… No me puedes decir que estás bien, si quieres díselo a todos los demás, incluso a él, porque estoy seguro, que ni él te conoce tanto como yo… si quieres miéntele a medio mundo… pero a mi, me miras a los ojos… y yo inmediatamente se que no estás bien… se que no eres feliz, y junto a él jamás lo serás, tu mirada es oscura, triste… y si sigues así, lo será cada vez mas. Hasta el momento en el que ni esa infelicidad expresará… Aparentas ser feliz, estar bien, eso parece con el solo hecho de verte… cualquier persona que te vea pensará que eres feliz… que tienes una vida perfecta… lo digo porque eres hermosa, te arreglas mucho, te ves preciosa con todo lo que usas… pero al mirarte a los ojos, al levantar la mirada… se ve la tristeza que ese imbécil te hace sentir…
- Aarón, ¡no lo trates así! –dije molesta
- ¿¡Por qué!? ¿¡Por qué no puedo decir lo que realmente es!? Es un idiota, un imbécil, está marchitando a las flor más hermosa de mi mundo… a la princesa más pura de mi utopía… te está desvalorando, dejando a un lado, te esta dando el ultimo lugar en su vida… y tú… ¡se lo crees!... ¿Cómo? Dime, ¿Cómo quieres que lo llame?... ¿Tu Príncipe, Tu salvación… tu alegría, tu vida, tu esperanza?... Soledad, date cuenta de que él te esta hundiendo en el dolor, y tu se lo estás permitiendo…
- ¿Qué quieres que haga?... Si lo quiero, ¡lo se!... me equivoqué me enamore del hombre mas cruel, mas traidor, mas mentiroso… pero ¡dime!... ¿Por qué no apareciste tú antes en mi vida? *Solté una lagrima*
- …
- Él llego a mi vida como un príncipe, como mi esperanza de ser feliz, pero con el tiempo cambió como todos… se convirtió en lo que hoy es… pero todo eso, después de enamorarme cada vez mas… Y tú… llegaste a mi vida también como un príncipe, como el verdadero que podía salvarme de todo esto… como el hombre romántico que siempre vivió dormido en MI utopia… y ahora ¿qué eres?... ¡Solo mi consejero que viene esta noche a decirme lo que ya se!... que soy una mujer amargada, que solo soy una adolescente pero que ya parezco una mujer adulta, que vivió la peor de las vidas…
- No dije eso mi niña, pero solo quiero que seas feliz, que sonrías nuevamente, que tus ojitos hermosos brillen, que seas la Sole que conocí una hermosa tarde …
- Pero ¿Cómo? Aarón… ¿Qué hago?...
- Confía en mi, yo te ayudaré, yo jamás te dejaré sola… yo siempre estaré aquí… contigo, para ayudarte…
- Pero… ¿Por qué? …
- ¿Por qué?... porque te quiero…

29/4/11

Demasiado Tarde...


¿Por qué siempre, en lo referido al amor, siempre se recapacita tarde de los errores? ¿Es una ley? ¿Un requisito para amar?... pero… es poco lo que se puede hacer cuando es uno quien comete el grave error, sin posibilidad de remediarlo, de cambiarlo, de hacer lo correcto en el segundo intento.
Cómo será posible explicar esta sensación, la incapacidad de demostrar que dices la verdad. De los errores se aprende, y cuando realmente aprendes ¿Cómo hacer que te crean? Es imposible y ahí es cuando la desesperación se apodera de tu interior, de tu cabeza, de tu corazón y de tu mente y ¿saben lo que pasa cuando la desesperación llega a los pensamientos? Pensar desesperadamente, solo te lleva a una solución, que no es necesario nombrarla, es a lo que recurren un montón de personas que decidieron dejar su camino hasta ahí, de seguro es aquello mismo que está pasando por tu cabeza, al leer esto.
Puedes jurar, puedes hacer mil y una cosas para mostrar tu verdadero sentir, pero, lamentablemente, el libre albedrío de la otra persona, domina la situación. Puedes ser muy sincero, pero está en manos de la otra persona, el creerte o no
Es inexplicable la frustración, no ser capaz de gritar, o cómo gritarlo para que se entienda… esa presión en el pecho, sentir que el mundo se te viene encima, ese frío que recorre tu cuerpo, debilitamiento y no exagero, si a quien tienes frente a ti, es realmente importante o dueño de gran parte de ti, me entenderás.
Entonces caigo en la pregunta, ¿De que sirve?, luchar, dejar todo por algo, un objetivo, dar todo de si mismo por ese ser amado, si nunca nadie entenderá que eres sincero, que es de corazón, que cada palabra, cada gesto tuyo, nace del alma y aunque te digan ‘Si, confío en ti’, jamás, créeme, jamás confiaran plena y ciegamente en ti.
Miles de personas hablan de las segundas oportunidades, pero ¿Realmente creen en esas segundas oportunidades? ¿Por qué las personas, los seres humanos somos tan cínicos, inconsecuentes? Muchos gritamos a los cuatro vientos ¡Creo en las segundas oportunidades!, muchos alguna vez hemos aconsejado ‘Debes darle una oportunidad’, pero, al estar en la situación, no creemos en ello; dejamos nuestras propias palabras, traicionamos nuestras creencias y nos dejamos guiar por muchos factores que solo desvían del camino original.
Quizás sea difícil, sufrir y luego volver a creer, querer morir y luego intentar volver a querer, pero yo les hablo de mi, desde mi interior, las segundas oportunidades existen, hay personas que las merecen, no te pases la vida desconfiando de quien le diste esa oportunidad, sino fíjate bien, a quien se la das y por qué, te simplificaras la vida tu, y se la simplificaras a quien lucha por ti.

12/4/11

Hablar de más.


¿Sabes cuánto puedes equivocarte, al hablar de más? ¿Sabes cuánto puedes favorecer la manipulación de una persona, al opinar sin saber la versión de ambas partes? Sin esperar para juzgar teniendo todo el conocimiento de la circunstancia.
¡Qué ira! ¡Que impotencia! No poder conversar, no poder ir y decirles ¡Están equivocados!... él no es quien ustedes creen, escuchen mi versión, dejen que les cuente como se portó, qué hizo, cómo me trato, a mi… su amiga, ex amiga.
Quizás yo me equivoque, al alejarme de ustedes, al presentarlos, al juntar mis amigos con mi relación, sin imaginar que al terminar, él se quedaría con ustedes y lo peor, se quedaría con su confianza.
Véanlo como un buen padre, crean que es el perfecto, porque sale los fines de semana a tomar, a brindar a nombre del bebé, un vaso, otro vaso… “¡Da igual! Lo hace para festejar el nacimiento de su hijo…” ¡Su hijo nació hace un mes! ¿Festejará toda su vida por lo mismo? ¿Cuándo se darán cuenta de que no lo hace por él, que solo es una pantalla? Se tatúa su nombre en el brazo: ¡Pantalla!; le dedica canciones en redes sociales: ¡Pantalla!; Publica que viene a verlo todos los días: ¡Pantalla!; Presume que todo lo paga el, con su esfuerzo: ¡Pantalla!. ¡¡Abran los ojos!!
¿Se tatúa el nombre? ¡Por favor! El amor a un hijo se lleva por dentro, y no es necesario publicarlo en todos lados, es una ¡exageración! No es más padre por tener su nombre en el brazo, quizás un lindo gesto, pero ¿creen de verdad que lo hizo por lindo gesto? ¿Qué piensan ustedes al ver su tatuaje? “Oh, el ama a su hijo, se escribió el nombre en el brazo, lo admiro, es un padre ejemplar! ¡¡No me hagan reír!! ¿Canciones en redes sociales? Oh, si, su hijo de un mes, tiene toda clase de página, esta en todas las redes sociales y actualiza todos los días… esta el día entero sentado frente al computador viendo cada video que su padre le publica. ¡Ridículo! Si quieres dedicarle una canción a tu hijo, hazlo, tráela, hazlo escucharla, quizá se familiarice con el tema a medida que pasa el tiempo, pero ¡Dedícasela a el! ¿Por qué tienen que oírla primero los extraños, y al ultimo tu hijo?; ¿Lo ve todos los días? Algo de cierto hay en eso, lo visita todos los días ¿Cuánto? ¡Una hora!, con suerte… “Oh, pero trabaja, es un padre esforzado, llega cansado y al día siguiente tiene que seguir trabajando” ¡Já! ¿Saben lo que hace después de visitar al pequeño? ¡Va donde su nueva novia! El mismo lo ha asumido, pero no a ustedes, porque les cambiaria la versión. No tiene a su hijo en brazos por mas de 15 minutos, ¡Porque le mancha la ropa!, el bebe llora y él en Internet, con su celular, o enviándose mensajes con su novia… el bebe llora y llora. ¡Para eso esta la madre! ¿No?; ¿Se encarga de todos los gastos del bebe? ¡Equivocados! No hablare públicamente de lo egoísta con el dinero y cuánto se queja porque tiene que pagar solo las vitaminas de su hijo. Pero les dejo para que lo imaginen.
“¿Por qué te consta todo esto?” ¡Por que soy la madre de aquel bebe!
“Tu no entiendes, tu lo tratas mal” ¿Saben ustedes cómo me trató a mi todo el embarazo? ¿Por qué me rehusé a que me acompañara a controles? ¿Saben ustedes por qué aun estoy sola, y no puedo empezar una relación con alguien? ¡Jajaja! Pregúntenselo a él, pero les aseguro, no les dirá la verdad… Por eso, les digo, como el mejor de los consejos, por se su amiga, a pesar de que ustedes me dieron la espalda y el favor a él. ¡Hablen conmigo! Dedíquense una tarde completa a que les cuente cómo siguió mi vida, después de terminar la relación con él. Pregúntenme cuán buen padre es, ese tipo, el que sale con ustedes, el que les llora porque aun lo sigo humillando. Después que hablen conmigo, saquen sus propias conclusiones.
“Hablas subjetivamente” Si, quizás, pero si lo hiciera objetivamente, la critica sería peor.
¿Quién me creo, para tratarlo así, y hablar así de él? La madre de su hijo, la que ve todo esto, la que ve lo desgraciado que es, la que ve cómo los engaña y los manipula, la que ve cómo, los que eran sus amigos, ahora la juzgan por querer lo mejor para su hijo.

11/4/11

¿Una luz?


Es un caos, la penumbra, me persigue, me ahoga, hay tanto por qué vivir, luchar, caminar, pararme y continuar; pero a la vez tanto por lo que llorar, gritar, pelear… morir. Y aun así, aunque sea mas lo que me motiva, pesa el doble lo que me destruye.
¿A qué culpar? Al pasado, completamente, el pasado me tiene prisionera del dolor desde hace ya años, tanto que me acostumbre a vivir de él, a depender de él… y ¿Cómo no hacerlo? Si ignorara el pasado, no puedo vivir el hoy… Estoy viva hoy, ya que ayer lo estuve, si ayer no lo hubiese estado, hoy tampoco lo estaría. Para mí, el presente depende del pasado y el futuro… me da igual.
El dolor es tan parte de mi vida, está tan involucrado en mi forma de ser, de actuar, de vivir, que incluso llego a buscarlo, para sentirme viva, para sentir que sigo respirando, que sigo aquí y no he desaparecido. La paz me atormenta, me desespera, tantos años en dolor, sufrimiento sin pausa, que al sentirla, es algo incomodo, extraño, no mío.
Necesito aprender a vivir sin depender, sin depender de nadie, ni siquiera de mi misma, porque hasta yo me puedo fallar algún día. Me falla mi entorno, sea quien sea siempre puede llegar a fallarte, ¿Cómo no lo va a hacer uno mismo Si somos parte del entorno?
Los gritos no se oyen, el pozo se ha vuelto tan profundo, siempre que creo haber llegado al fondo y decir ‘Mas debajo de lo que estoy, no podré llegar’, se abre una grieta, que me hace caer, caer y caer, hasta volver a un tope, donde la historia se repite. Necesito una luz. ¡Tantas veces he creído ver luces falsas que desean sacarme de aquí, que ya no diferencio entre las reales y las imaginarias! ¿Quién sabe cuántas veces he dejado pasar la oportunidad de salir de la penumbra, creyendo que solo son ilusiones, espejismos de la vida traicionera.
No tengo mucho en qué creer, en esta oscuridad no existe un Dios al que se le pueda rezar para que cumpla tus deseos, en realidad no existe un Dios que lo haga, ni aquí ni afuera. Lo intenté, antes de caer.
Muchas veces he escuchado desde aquí, gritos de héroes con la intención de salvarme, me mantengo firme, fuerte, comienzo a escalar a subir, a salir, acercarme a voz… a la luz. Pero al llegar, me doy cuenta. No es mas que el viento o quizás las rocas, que me juegan una mala pasada. En otras ocasiones no son más que viajeros errantes que, en busca de su doncella a la cual rescatar, se acercan a la penumbra equivocada, maldita: Donde el que entra, sale lastimado.
Puedo compararme abiertamente con una rosa, linda apariencia, pero al tratar de sacarme para adornar una vida, clavo inconcientemente mis espinas en las manos de mi salvador, o en el peor de sus casos, en su corazón.
Entonces… ¿Qué hacer? Acomodarme, esperar, moldear las rocas como almohadas, sentir el frío como calor, el viento como amigo y la oscuridad como mi eterna compañera, hasta que aquel viajero, que espero con ansias, llegue a la penumbra adecuada.