¿Por qué siempre, en lo referido al amor, siempre se recapacita tarde de los errores? ¿Es una ley? ¿Un requisito para amar?... pero… es poco lo que se puede hacer cuando es uno quien comete el grave error, sin posibilidad de remediarlo, de cambiarlo, de hacer lo correcto en el segundo intento.
Cómo será posible explicar esta sensación, la incapacidad de demostrar que dices la verdad. De los errores se aprende, y cuando realmente aprendes ¿Cómo hacer que te crean? Es imposible y ahí es cuando la desesperación se apodera de tu interior, de tu cabeza, de tu corazón y de tu mente y ¿saben lo que pasa cuando la desesperación llega a los pensamientos? Pensar desesperadamente, solo te lleva a una solución, que no es necesario nombrarla, es a lo que recurren un montón de personas que decidieron dejar su camino hasta ahí, de seguro es aquello mismo que está pasando por tu cabeza, al leer esto.
Puedes jurar, puedes hacer mil y una cosas para mostrar tu verdadero sentir, pero, lamentablemente, el libre albedrío de la otra persona, domina la situación. Puedes ser muy sincero, pero está en manos de la otra persona, el creerte o no
Es inexplicable la frustración, no ser capaz de gritar, o cómo gritarlo para que se entienda… esa presión en el pecho, sentir que el mundo se te viene encima, ese frío que recorre tu cuerpo, debilitamiento y no exagero, si a quien tienes frente a ti, es realmente importante o dueño de gran parte de ti, me entenderás.
Entonces caigo en la pregunta, ¿De que sirve?, luchar, dejar todo por algo, un objetivo, dar todo de si mismo por ese ser amado, si nunca nadie entenderá que eres sincero, que es de corazón, que cada palabra, cada gesto tuyo, nace del alma y aunque te digan ‘Si, confío en ti’, jamás, créeme, jamás confiaran plena y ciegamente en ti.
Miles de personas hablan de las segundas oportunidades, pero ¿Realmente creen en esas segundas oportunidades? ¿Por qué las personas, los seres humanos somos tan cínicos, inconsecuentes? Muchos gritamos a los cuatro vientos ¡Creo en las segundas oportunidades!, muchos alguna vez hemos aconsejado ‘Debes darle una oportunidad’, pero, al estar en la situación, no creemos en ello; dejamos nuestras propias palabras, traicionamos nuestras creencias y nos dejamos guiar por muchos factores que solo desvían del camino original.
Quizás sea difícil, sufrir y luego volver a creer, querer morir y luego intentar volver a querer, pero yo les hablo de mi, desde mi interior, las segundas oportunidades existen, hay personas que las merecen, no te pases la vida desconfiando de quien le diste esa oportunidad, sino fíjate bien, a quien se la das y por qué, te simplificaras la vida tu, y se la simplificaras a quien lucha por ti.
Bueno yo ya di una segunda oportunidad, y no sirvió de nada, es persona no cambio, aunque halla dicho que lo iba hacer y bla bla, yo prefiero segur adelante, a veces cuesta, pero siempre hay algo por que luchar. Mi actual lucha mi carrera :)saludos!
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