Le conté toda mi historia con él, lo que me agobiaba, lo que me hacía sufrir, me escuchó atentamente, me ofreció su ayuda, su apoyo y su amistad.
- No puedo creer que ese imbécil le haga tanto daño a una joven tan linda como tu –dijo él
- No lo se, solo se que lo quiero mucho, pero me estoy cansando de su forma de ser.
- ¿Por qué no terminas con él? Valórate mas… hay muchos jóvenes que quisieran estar contigo hacerte feliz…
- Ya no hay joven que quiera estar con alguien como yo…
- No digas eso, a mi me gustaría estar contigo…
- ¿¡Como se te ocurre!? –dije furiosa
- Es la verdad…
- No digas eso ¡Nunca mas!
Salí enojada del baño, no se, se me hizo un nudo en la garganta del solo hecho de imaginarme con otra persona. Corrí al jardín a tomar aire, en eso llego Estrella a preguntar el motivo de mi ausencia. Le explique todo, incluso lo de Leonel, me dijo que ese joven era un buen chico, ella lo conocía desde su infancia, que sabia como es y dijo que él me haría muy feliz. No supe que contestar, en el fondo ella sabia lo que decía, y yo sabia, que ella tenia razón.
Seguí disfrutando con mis amigas, ignorando a Leonel. El por su parte no se me cerco en toda la noche. Momento después, me dio sueño, y me fui a dormir a la habitación de Estrella. Al día siguiente me fui a mi casa temprano y nunca mas volví a saber de Leonel, le pedí a Estrella que no lo nombrara nuca mas, reconozco que me hizo sentir mariposas en el estomago, por eso, no quería saber de él, tenía miedo de que me gustara como algo mas…
Días después, cuando todo lo ocurrido estaba casi olvidado, y volvía a mi rutina junto a mi novio, mientras estaba en mi casa, sonó mi teléfono, lo tomé y contesté, era Leonel… me pidió disculpas por lo que me había dicho en la fiesta, dijo que entendía mi enojo, pero que olvidara lo ocurrido, para que no me causara problemas. Dijo también, que le había pedido mi número a Estrella para juntarse conmigo, decía extrañarme. Yo no tenia nada que hacer, y el enojo se me había pasado, así que a día siguiente nos juntamos y fuimos a un parque de diversiones, él me invitó, me llevó a comer, pasamos una tarde perfecta, hace mucho tiempo que no me divertía tanto. Nos seguimos juntando, muchas veces, íbamos a distintos lugares y rápidamente creamos un vínculo de amistad muy hermoso, cada día nos uníamos mas y yo, sin quererlo comencé a sentir algo especial por él, tenia miedo, yo aún estaba con mi novio y el engaño, era algo que jamás haría.
Un día jueves, mientras caminábamos por una plaza llena de flores, de muchos colores, él me tomó la mano y me acercó hacia su pecho, quedamos frente a frente… no reaccione, quedé en blanco, no moví ni un dedo. El, acercaba su cara a la mía cada vez mas… me besó la mejilla y yo me sonroje.
- No temas Esperanza, yo te quiero…-dijo tiernamente
Yo no le respondí nada, seguía sin reaccionar. De pronto, acercó sus labios a los míos, y me dio un dulce beso, al que yo no sabia si responder. Solo se que sentí un cosquilleo aún mas intenso en mi estómago, sentía como lo quería mucho, como me gustaba estar con él, como era feliz estando junto a él, volvía a sentirme tranquila, querida, respetada, amada… pero aún así, no podía olvidar que yo aún seguía junto a mi novio y no quería engañarlo. Así que lo empujé hacia atrás y enojada, le di una fuerte bofetada.
- ¿Qué crees que haces, idiota? -dije con un tono terrible
- Pensé que querías que lo hiciera… -dijo el con tristeza
- ¿Cómo voy a querer que me beses? ¡Tengo novio!...
- Pero no eres feliz… Esperanza… déjalo por mí, yo te quiero, yo te haré feliz…
- Eres igual a todos, no te creo nada
- No te lo prometeré, porque prefiero demostrártelo… te haré feliz, me gustas, te quiero, ¡Demasiado!
- ¡No lo vuelvas a decir!... ¡Yo amo a mi novio y nadie nos va a separar!... ¡Vete! ¡No quiero verte mas!...
- Esperanza…
- ¡Te detesto! Yo te di mi amistad… ¿Y tu? Te aprovechas de eso… Te odio Leonel…
Continuará...
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